Sobre la Masonería hay mucho mito y mucho mitomano, y solemos ser los propios masones los que hacemos correr los tópicos al uso, tal vez por cansancio de tener que explicar al profano cosas que no entiende, o porque nosotros mismos nos hemos entendido, téngase en cuenta que la pobreza bibliográfica española al uso es tremenda, por lo cual es muy generalizado ver los Hermanos "tragar" todo lo que les viene, a veces sin discernir, ni tener capacidad crítica al respecto de las muchas teorías que nos vienen como sobreañadidas.
Por ejemplo, yo estoy echando de memos desde hace muchos años , una buena traducción de la Querella de los Antiguos y los Modernos, que ya está publicada en los sencillos libros de Edimaf , pero en Francés, sería estupenda tenerla en español y comentada. Eso haría que nuestra formación subiera un peldaño, pues hay piedras esenciales para comprendernos a nosotros mismos que ni siquiera tenemos en cuenta.
Intentando paliar todo ese magma de ignorancia o confusión que existe, es lo que mueve a estos blogs a exponer trabajos que se salen del marco al uso, es lo que me hace publicar este trabajo e Roger Dachez, que iré entregando en capítulos sucesivos para ir teniendo perspectivas diferentes, y que debiera traer todo un panorama de preguntas y reflexiones sobre nuestra propia existencia, nustras herencia y los mundos que nos hemos ido construyendo. Espero que sirva para algo. estos artículos, y pido perdón de antemano, por la defieciente traducciión muy personal y un tanato basta.
Articulo de R oger D achez
D
e t
odos
los debates relativos a la historia de la francmasonería, el que
se refiere
a los orígenes de la Masonería
especulativa,
no debe
dudarse, es
uno de los más fundamentales.
Ahora bien, en Francia, este tema apareció más o menos recientemente, y yo he contribuido
modestamente
a que se conociera
en 1989, publicándolo en la Revista
R
enaissance Tradicional
,
a través de dos largos artículos en los que ponía
de manifiesto,
precisamente que sobre esta cuestión podía y hay un serio
debate, exponiendo por primera vez en lengua francesa una parte fundamental de los estudios efectuados hasta ese momento
en Inglaterra
y en
Escocia, desde
principios de los años setenta.
El simple hecho de plantear la cuestión de los orígenes de la Masonería Especulativa, y para decir las cosas claramente, de mencionar la ausencia de filiación directa con la Masonería
operativa medieval como una
h
ypothèse,
simple
mente posible, suscitó
en distintos medios, y se vió en distintos estudios,
en ocasiones con reacciones francamente hostiles, llegando a veces hasta la sinrazón.
Observo que desde entonces varios autores, en distintos estudios
y algunas obras, consideraron útil mencionar este debate, en adelante ya
dado por inevitable, y por tanto era necesario que se examinasen,
al menos,
las teorías de sustitución y
la teoría clásica de la transición , se juzgan gemelamente como dignas dentro de la masonería.
Es obviamente en Inglaterra y en Escocia, todo
un progreso considerable, aunque no se puede negar que
existen ciertas oposiciones,
y
que éstas
se manifiestan de buen grado.
No obstante, la emoción levantada por este nuevo problema,
y el hecho mismo que hay hasta cierto punto estamos ante “debate sobre el debate”, me obligan, antes de
abordar el núcleo central de la cuestión, a volver de nuevo, a la
manera de un preámbulo
necesario, a realizar
algunas consideraciones metodológicas que valen para
el conjunto de este trabajo .
Nuestro estudio, desde hace treinta años, hizo suyo la posición definida en 1947 por dos grandes historiadores ingleses de la Masonería,
Knoop y Jones
,
manifestada en el prólogo a la primera edición de su obra principal
The G
enesis of Freemasonry
:
«
En primer lugar,
advierten
los autores
,
aunque haya sido hasta ahora
habitual
pensar la historia masonería como
una cuestión aparte de la historia ordinaria, justificando de este modo un tratamiento especial, pensamos que se trata de una rama de la historia
s
ocial, del estudio de una institución social particular y de las ideas que estructuran a esta institución, y que se debe abordar y escribirla
exactamente
de la misma forma que la historia de las otras instituciones sociales. »
Sólo tenemos que retomar estas observaciones que aprobamos sin reserva, convencidos de que no hay otra vía posible en la investigación histórica. Es una elección obviamente importante que inevitablemente
dista mucho de ser compartida por la unanimidad de los
autores
que
trabajan en la
historia masónica.
Así como la historia de algunas religiones, y de algunas iglesias, tratada con
objetividad,
es a veces dolorosa para el historiador, puesto que implica conflictos muy vivos con algunos
fieles que se niegan a observar y a digerir
su propia historia, es lo que sucede con la historiografía masónica
que llamaremos como
“la historia laica” de la Masonería,
y es todo
un escollo del cual
el historiador de la Masonería debe se plenamente
consciente.
Hace más de
una quincena de años, el erudito inglés
John Hamill
, que fue bibliotecario durante
mucho tiempo de la Gran Logia
Unida de Inglaterra, y conservador de sus fabulosos archivos y su museo, en su obra simplemente titulada
The C
raft
,
que vuelve a publicar en1994 con una
trabajo
revisado en el fondo y en la
con el título:
H
istory of English Freemasonry
,
ya se expresaba claramente esta dificultad:
«
Hay pues,
escribe
T John Hamill
,
dos
tipos
de
enfoques en cuanto a la historia masónica: el enfoque, propiamente dicho,
como
“auténtico” o científico,
según el cual una teoría se funda
se
desarrolla a partir de hechos comprobables
o de documentos; y un enfoque dicho “no auténtico” que se esfuerza
por poner de nuevo a la Francmasonería en el contexto de la tradición de
Misterio, buscando vínculos entre las enseñanzas, las alegorías y el
simbolismo de la Masonería
de una parte, y de la distintas tradiciones
esotéricas por otra parte. La ausencia de algunos conocimientos sobre el
período de los orígenes de la Masonería, y la diversidad de los enfoques posibles
explican seguramente porqué este problema sigue siendo tan cautivante.
[…]
Saber
si algún día descubriremos los verdaderos orígenes de
la Francmasonería es una cuestión que
permanece
sin respuesta.
»
Con esta perspectiva deseo aportar
algunas reflexiones sobre el problema de los orígenes de la
Masonería Especulativa, y lo hago no aportando
pesados y aburridos catálogos de teorías más o menos fundadas y de hechos o documentos escrupulosamente analizados,
sino
como
una síntesis de diez años de trabajo, de
reflexiones e investigaciones personales sobre este tema que les expongo
V
ulgta Masónica
que: la teoría de la
transición
La tesis
más antigua y la más extendida, es
aquélla que
exponen
la mayoría de las obras consagradas en cuanto a la historia masónica en Francia, y que comparten espontáneamente la inmensa mayoría de los Masones,
y que necesariamente no examinan
la cuestión a fondo , es la teoría conocida
como
t
ransition
.
Incluso
en la rigurosa escuela histórica inglesa de la Masoneríoa, fundada al final del siglo pasado por
Gould y Hughan
, se enseñó durante mucho tiempo esta teoría. En las últimas décadas, su partidario más brillante
fue el erudito
Harry Carr,
que posee sobre el resto
de historiadores de Inglaterra una estimable posición
intelectual preeminente.
Esta teoría,
afirma que al
salir de la Edad Media, la Masonería Operativa, que poseía entonces una organización con logias y usos rituales, sufrió una determinada decadencia, a causa de las transformaciones económicas afectaron a los oficios de la construcción.
En Gran Bretaña, y, en particular, en Escocia,
al final del Renacimiento, y más concretamente aún en el transcurso del siglo
XVII, producto de una transformación sensible en la Institución , hombre ajenos
al Oficio, fueron ocupando a menudo cargos
importantes, en general desempeñados por intelectuales que de buen grado llevados por
las especulaciones resultantes de la corriente imperante del momento de raíces
alquimistas, neoplatónicas nacidas en Florencia, en el
siglo
XV,
en combinación con
la tradición Rosa-Cruz, muy
difundida a partir del principio del XVII,
habían
hecho su entrada en logias en esos momentos muy moribundas.
Estos
Aceptados Masone
s, poco a poco,
fueron aumentando
su número
y su influencia hasta el punto de convertirse en mayoritarios dentro de las logias, llegando hasta cierto punto a eliminar a los masones operativos, convertidos de este modo en unos extraños
en su propia institución.
Esta
V
ulgata
,
que, implica también algunas otras alternativas,
integra en ocasiones
lo que se podría llamar como
las
leyendas complementarias
.
La primera de estas leyendas, es por ejemplo, el tema de los
M
aîtres Comacins
,
estos misteriosos masones italianos quienes, en virtud de franquicias muy conocidas que les fueron
conferidas por el Papa - y que justificarían para el resto la expresión
fr
anc-maçon
–
hubieron de haber
cruzado toda Europa, extendiendo su conocimiento arquitectónico, geométrico y esotérico,
fertilizando así los primeros gérmenes de la Masonería
Especulativa. Ya mostré en
otra parte, hace algunos años, de donde procede esta fábula sin ningún fundamento documental, y por qué juego de copieteos
sucesivos sin comprobación de las fuentes, esta leyenda
ha ido adquiriendo visos de verdad.
Otro componente, a menudo confusa, pero muy viva dentro de la teoría de la
transición, es
l
a
h
ypothèse compagnonnique
.
No es el momento de
mostrar en detalle las contradicciones y las inverosimilitudes. Sin embargo descansa en gran parte, y es este punto destacaremos que
hay
una grave pero frecuente confusión entre la Masonería Operativa, tal como pudo existir, bajo formas extremadamente diversificadas en
el
resto de Europa de la Edad Media, en Francia, Gran Bretaña y Alemania, por ejemplo, con estatutos a menudo bien diferentes, y el Gremio del Compañerismo
propiamente dicho, organización de origen esencial, y durante
mucho tiempo,
casi exclusivamente francesa, cuyos orígenes históricos parecen certificados hacia el XV siglo, pero sobre los usos de los
cuales, recordémoslo, poseemos poca información sustancial o fiable antes del final del XVIII.
En cualquier caso, es importante hacer hincapié en el hecho de que la Masonería
Eespeculativa se formó, en condiciones aún dudosas, durante el siglo
XVII
en Gran Bretaña, nunca jamás ha conocido
p coincido con el Gremio del Compañerismo , al menos a este tiempo de la
fundación
.
Que se pueda situar la cuestión como organizaciones vinculadas a los oficios de la construcción - pero no exclusivamente para el Gremio Compañeros – en las semejanzas de formas y usos, no tiene que sorprendernos, pero debemos tener presente siempre este proverbio que todo historiador escrupuloso no debe olvidar "comparación no es razón"